El calor acelera la descomposición de
los alimentos y eleva el riesgo de sufrir estas enfermedades,
causadas por bacterias, virus o patógenos, que afectan especialmente a quienes
no toman precauciones en la manipulación y almacenamiento de sus comidas
durante esta época.
Las infecciones transmitidas por
alimentos son enfermedades que resultan de la ingesta de productos que
están contaminados por microorganismos como Estafilococo, Escherichia Coli y/o Salmonella, entre otros.
Las intoxicaciones alimentarias
suelen originarse por una manipulación poco higiénica de los alimentos, el
consumo de productos crudos o mal cocidos, y la ruptura de la cadena
de frío.
En estas fechas, se recomienda
prestar atención especialmente a la conservación de carnes rojas, blancas,
pescados, mariscos y productos con huevo y lácteos.
Síntomas de una infección
gastrointestinal
Los síntomas más comunes son:
– Diarrea
– Vómitos
– Dolor e hinchazón abdominal
– Fiebre
Si estos malestares persisten
por más de 24 horas o si hay señales de deshidratación, lo más
recomendable es visitar un servicio de urgencias.
¿Cómo prevenir las infecciones
gastrointestinales?
Para evitar contraer una infección
gastrointestinal, se recomienda:
– Realizar un correcto lavado de
manos antes de manipular los alimentos.
– Limpiar superficies y utensilios.
– Cocinar bien las comidas.
– Evitar dejar la comida a temperatura ambiente.
– Refrigerar los alimentos a temperatura adecuada.
Los alimentos cocinados que no se
consuman en forma inmediata deben guardarse en el refrigerador.
Tras la cocción pueden mantenerse
como máximo 2 horas a temperatura ambiente antes de refrigerarlos. Si
están sin refrigerar por más de este tiempo, lo recomendable es
desecharlos.