Es bien sabido que tras una larga exposición al sol,
vendrá el enrojecimiento, la hinchazón, el ardor y, en el peor de los
casos, otros síntomas más graves.
¿Cuándo deberías acudir al médico?
En la mayoría de los casos, las quemaduras causadas por el
sol tendrían los síntomas antes descritos, sin embargo, durante la evolución de
la situación pueden surgir otras señales.
Fiebre de 39,4 °C
Vómitos
Confusión
Dolor de cabeza
Ampollas grandes en cara, manos o genitales
Deshidratación
Escalofríos
Piel fría, mareos o desmayo
¿Qué hacer después de una quemadura del sol?
Como primeros auxilios ante una quemadura de este tipo se
recomienda aplicar un analgésico en gel sobre la piel. Acto
seguido, refrescarse con una toalla limpia y humedecida en agua fría o
darse una ducha.
Junto con lo anterior, aplique una crema que hidrate su
piel; la cual puede ser gel de aloe vera o una loción de calamina. Para
aumentar sus efectos, enfríe el producto en el refrigerador antes de
utilizarlo. Además, evite usar lociones que contengan alcohol.
Las quemaduras podrían generar deshidratación, para
evitarlo, consuma más agua de lo que haría en un día normal.
Mientras la piel esté en proceso de recuperación, evite
exponerse al sol o protéjase de este.