Con esta incorporación, el Hospital
da un paso importante en el desarrollo de la cirugía mínimamente invasiva en
Chile. Así lo destacó el Dr. Nelson Orellana, Jefe del Servicio de Urología y
Cirugía Robótica, quien explicó que se trata de una herramienta que amplía las
capacidades del equipo quirúrgico. “El robot no opera solo; son brazos
robóticos manejados por cirujanos especialmente entrenados”, señaló.
La plataforma Da Vinci está
integrada por tres componentes principales: una consola desde donde el cirujano
dirige la intervención, una torre de visión que entrega imágenes
tridimensionales de alta definición y gran aumento, y los brazos robóticos que
ejecutan los movimientos al interior del paciente con gran exactitud.
Una de sus principales ventajas,
según explicó el especialista, es que permite eliminar el temblor fisiológico
de la mano, facilitando movimientos más finos y controlados. Esto cobra
especial relevancia en cirugías complejas, donde es necesario resguardar
nervios, vasos sanguíneos y otras estructuras anatómicas delicadas.
Para los pacientes, los
beneficios son evidentes. Se trata de intervenciones con incisiones más
pequeñas, menor sangrado, menos dolor postoperatorio, menor riesgo de infección
y una recuperación más rápida. En la práctica, esto significa estadías hospitalarias
más cortas y un retorno más veloz a la vida cotidiana.
En urología, la cirugía robótica
ya ha demostrado resultados muy positivos en procedimientos como la
prostatectomía radical por cáncer de próstata, nefrectomías parciales en cáncer
renal, pieloplastías y cirugías reconstructivas complejas. La mejor visualización
y la alta precisión de esta tecnología han permitido avanzar en resultados
oncológicos y funcionales cada vez mejores.
Durante este año, además, se
proyecta la incorporación progresiva de esta herramienta a otras especialidades
del hospital, como cirugía digestiva, ginecología y cirugía torácica. Con ello,
se ampliará el acceso de los beneficiarios(as) a tratamientos de alta
complejidad con estándares de primer nivel.
“El robot Da Vinci no reemplaza
al cirujano. Es una herramienta que potencia nuestras capacidades y nos permite
ofrecer cirugías más seguras y con mejores resultados”, enfatizó el Dr.
Orellana. La verdadera diferencia sigue estando en la experiencia, el criterio
clínico y la preparación del equipo quirúrgico.
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