Tras
la aparición de los primeros síntomas, las personas infectadas con el virus
pueden transmitir la infección (durante 4 o 5 días; aproximadamente) a los
mosquitos Aedes.
Sospeche
de dengue ante fiebre alta y repentina (> 40°C) seguida de dolor intenso de
cabeza (especialmente tras los ojos), dolores musculares/articulares,
sarpullido y náuseas/vómitos, especialmente si viajó a una zona endémica. Los
síntomas suelen aparecer 4-10 días después de la picadura
El
mosquito transmisor se adapta al hábitat humano y se reproduce cerca de
viviendas cuando hay recipientes que acumulan agua.
El ciclo reproductor del mosquito, puede ser rápido (días), lo que hace
que un “pequeño descuido” en el hogar, lo convierta en un criadero.
Medidas
para evitarlo:
Para
prevenir el dengue en Santiago, la medida más efectiva es eliminar los
criaderos del mosquito, en el hogar. Esto incluye vaciar, dar vuelta o
tapar recipientes que acumulen agua (baldes, botellas, macetas, floreros, neumáticos,
limpiar las canaletas). Asimismo, se recomienda usar repelente (con DEET),
instalar mosquiteros y mantener los jardines desmalezados para cortar la cadena
de transmisión.
La
fumigación no es suficiente por sí sola; eliminar las aguas estancadas es
prioritario.
El
dengue no se transmite de persona a persona como un resfrío: se
transmite por mosquitos. Pero si vienes de una zona con circulación de dengue y
presentas síntomas compatibles, consulta a un profesional de salud.
No
hay tratamiento específico para el dengue. En caso de dengue grave, es
importante la asistencia médica en centros de manejo de paciente crítico. Es
decisivo mantener el volumen de los líquidos corporales. La detección temprana
y el acceso a la atención médica adecuada reducen riesgo de mortalidad.
La
Organización Mundial de la Salud advierte evitar aspirina e ibuprofeno ante
sospecha de dengue, por riesgo de sangrado, y sugiere manejo con medicamentos como
Paracetamol.