Cada día en el Hospital se escriben historias de esfuerzo,
esperanza y trabajo en equipo. Una de ellas es la de Ricardo Muñoz, cabo
primero de Carabineros, quien en agosto del 2025 sufrió un grave accidente
durante un acto de servicio que cambió por completo su rutina. Con múltiples
fracturas —columna, cadera, tibia, astrágalo y cuboides— su ingreso fue
crítico, pero desde el primer momento el equipo médico decidió acompañarlo en
un proceso de recuperación integral, pensado para llevarlo, paso a paso, hacia
su reintegro laboral.
La doctora Alejandra Faulbaum, jefa del Servicio de
Medicina Física y Rehabilitación, recuerda los inicios del tratamiento.
“Decidimos iniciar un programa de rehabilitación completo, de principio a fin,
con la intención de que Ricardo pueda volver a sus funciones. Su evolución ha
sido muy buena, especialmente en las fracturas de cadera, tibia y columna. En
los próximos días será evaluado para una cirugía en el pie, que permitirá
intensificar la rehabilitación y continuar su recuperación”, explica.
Andrés López, terapeuta ocupacional, describe el caso
como el de un paciente complejo con politraumatismo, fracturas múltiples en
extremidades inferiores y columna. "Por suerte, toda su pasada desde la
unidad más crítica pudo ser estabilizado, se pudo operar rápido y también
intentamos iniciar acciones de rehabilitación desde esa etapa más inicial.
Ahora ya en esta etapa un poquito más secundaria, continuar con toda su
estimulación motora, más funcional y ojalá de recuperación de independencia
progresiva. Tiene como estas dos partes: estimular las funciones motoras que él
ha perdido, prevenir que aumente la disfunción o aumentar su discapacidad y, en
el largo plazo, ojalá volverá a una reinserción social y laboral
progresiva".
Mientras tanto, Ricardo continúa su proceso con disciplina y
constancia. Ha participado en programas de kinesiología y terapia
ocupacional, logrando independencia en sus actividades diarias. Aunque aún debe
desplazarse en silla de ruedas, realiza traslados y otras acciones sin ayuda.
“Nuestro objetivo es que pueda pasar la Navidad junto a sus hijos en San
Carlos, y luego continuar con su rehabilitación de forma ambulatoria”, agrega
la doctora Faulbaum, destacando el compromiso del paciente y del equipo.
Para Ignacio Cam, kinesiólogo del Servicio, el
caso de Ricardo también ha sido un ejemplo de resiliencia. “Tiene muchas
fracturas en tratamiento, y está en proceso de consolidación. Realiza
rehabilitación dos veces al día, fortaleciendo sus extremidades. Estamos a
mitad de camino, esperando la cirugía definitiva para luego iniciar otra etapa
de rehabilitación. Es un paciente con una actitud admirable: siempre motivado,
mentalmente fuerte y dispuesto a dar su mejor esfuerzo”, señala.
Ricardo, por su parte, afronta el desafío con una mirada
agradecida y esperanzada. “En un comienzo pensé lo peor, pero gracias al apoyo
de los médicos y el equipo multidisciplinario de Rehabilitación, he avanzado
más de lo que imaginé. Es un proceso duro, doloroso, pero hay que mantenerse
motivado. Ellos hacen una parte importantísima, pero el resto depende de
nosotros, los pacientes”, comenta.
Agradecido del respaldo del equipo de salud, su familia,
amigos y colegas, Ricardo resume su experiencia con serenidad: “Ha sido
difícil, pero estoy bien, gracias a Dios. Todo el proceso lo he vivido aquí en
el Hospital, donde el trato y la atención han sido excelentes. Ahora mi deseo
es seguir avanzando, para volver pronto a mis funciones y poder disfrutar de la
vida cotidiana junto a mis hijos”.
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